Acerca de

El grupo Teatro Ojo se origina en el año 2002 en la Ciudad de México. Su práctica se ha desplazado de los territorios propiamente teatrales hacia otras formas de pensar y concebir la escena.

Desde hace algunos años Teatro Ojo ha desarrollado proyectos artísticos que se ubican en una zona de indefinición disciplinaria que nos ha permitido ampliar formas de expresión, participación, recepción y valoración crítica de nuestras obras. Durante este tiempo hemos realizado trabajos para sitios específicos en los que exploramos, no sólo otras posibilidades de conceptualizar el espacio escénico, sino procesos de dramaturgia abierta en los que la realidad es árbitro absoluto. Estas piezas, más que representar la realidad se confrontan directamente con ella. En estos territorios, la prioridad es la puesta en frecuencia con lo inmediato, en donde las relaciones con el espectador se re-formulan para invitarlo a ser co-productor de signos y significados.

Por una parte, –históricamente- las relaciones entre Arte y Política plantean un escenario cambiante y de gran complejidad; Teatro Ojo busca pensar su práctica desde esta inestabilidad. Si lo político se transforma, es indispensable entender de qué manera se transforman también estas relaciones y qué consecuencias políticas y artísticas están implicadas.

Por otro lado, si el teatro, específicamente, se configura a través de la escena o lo escénico, la arquitectura teatral nos recuerda que esta palabra viene de las raíces griegas, skene “lo que se habita”, pero también de skia “su sombra, su ausencia”. A partir de esta relación de cosas, nos interesa pensar y trabajar en torno aquellas “ausencias que habitan en presente”.

Nos interesa también volver a pensar el teatro como ese espacio de reunión de cuerpos, de imaginarios que confrontan nuestra realidad dada por hecho, de resistencia ante el tiempo (del capital) que nos devora, de imaginación y de sensualidad, de potencia política, de experimento de convivencia.

Así, los montajes de Teatro Ojo se construyen como ensayos escénicos donde paradójicamente es el desmontaje de las capas que cubren nuestra realidad contemporánea lo que constituye el centro de nuestro interés artístico. Excavar/desmontar para confrontarnos con aquellas capas que hablan de otras realidades y de otros tiempos. Capas como poderes y relaciones invisibles que nos afectan, y que a veces denuncian la marca de la realidad capitalista. Capas que también nos construyen, pero también aquellas que nos derrumban a la manera de terremotos/sismos cual pulsiones que abren la vida.

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